En el corazón de Gipuzkoa

En 1256, Alfonso X el Sabio fundó una población a laque posteriormente, en 1268, le otorgó el título de villa y ciertos privilegios como el fuero de Vitoria, por lo que fue denominada Villafranca. Como había muchas otras poblaciones con el mismo nombre, fue conocida como Villafranca de Gipuzkoa.

En 1916 debido a que la legislación invitaba a añadir una muletilla a aquellos municipios que tenían poblaciones homónimas en otras partes del país, se la añadió el nombre del rio y se llamó Villafranca de Oria. Este nombre no tuvo mucho calado popular por lo que en 1970 el Consejo de Ministros autorizó su cambio a Villafranca de Ordizia.

Finalmente, hubo que esperar a 1982, a que la Viceconsejería de Administración Local del GV/EJ, adoptase la denominación de Ordizia, que es la denominación original del territorio donde en el siglo XIII fue fundada esta población. El significado etimológico de Ordizia es desconocido.

Ya antes de su fundación, en este lugar se celebraban ferias en torno a la ermita de San Bartolomé (del s. XI-XII). Y en 1512, la reina Juana I llamada la Loca (por el dolor que le produjo la muerte de su marido Felipe a causa de su gran amor hacia él), otorgó a Villafranca la facultad real para que fuese un mercado franco (comprar, vender y poseer bienes raíces, sin pagar nada al erario publico) todos los miércoles como medio de ayuda a la reconstrucción de la Villa destruida por un incendio el 18 de marzo del mismo año.

Aprovechando la actual celebración de dicho mercado, Salidas Culturales de HE organizó una visita al pequeño municipio de Zerain situado en la inmediación de Ordizia, lo cual permitió visitar dicho mercado y conocer además que Ordizia es el lugar natal de Andres Ochoa de Urdaneta, aunque mas conocido como Andres de Urdaneta.

Zerain, aunque pequeño actualmente por su número de habitantes, es un lugar de gran interés por haber sido el centro de explotación minera de hierro y conservar muchas interesantes construcciones dignas de ver. En primer lugar es el sitio natal de la madre de Andres Urdaneta, Gracia de Cerain y donde se visitaron: la bolera, la cárcel de 1711 con sus paredes y techo sellados con madera de roble, el monumento funerario al curandero que atendió al general carlista Tomás de Zumalacárregui cuando le hirieron en Begoña en el cerco de Bilbao, la casa Jauregui originariamente casa-torre hasta que fue desmochada, la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción del s. XVI que conserva una cruz románica del s. XIII, el mueso etnográfico, la serrería hidráulica s. XIX del caserío Larraondo, y los hornos de calcinación, y el tranvía de baldes del complejo minero de Aizpea conocido como la montaña de hierro.

Una visita de grato recuerdo, realizada el pasado día 6 de la que tampoco hay que olvidar el restaurante en el barrio Lierni del municipio de Mutiloa, junto a la ermita de Andra Mari en Liernia

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