La imagen de las personas mayores en los medios de comunicación

El envejecimiento actual, fenómeno nunca antes visto en la historia de la humanidad, genera a su vez un nuevo tipo de persona mayor cuya realidad no se esta tratando con rigor desde los medios escritos.

El último ‘Informe sobre las Personas Mayores en España’ de 2017 del Imserso indica que, dicha imagen no ha salido muy bien parada porque “los datos que se han reflejado hasta este momento, hablan de un estereotipo negativo de las personas mayores”

No en vano, el ‘II Plan Mundial de Acción sobre Envejecimiento’ de Naciones Unidas enumera como su principal objetivo luchar contra los estereotipos negativos o edadismos (discriminación por la edad) sobre la vejez.

La Organización Mundial de la Salud, por su parte, incide todos los años en la importancia de evitar y erradicar este tipo de imágenes edadistas.

Los medios de comunicación tienen una responsabilidad social y una obligación profesional y deontológica de retratar con rigor e incluso promocionar la imagen positiva de las personas mayores y del envejecimiento, así como la de generar una cultura de respeto hacia el colectivo senior. Son, sin duda, una evidente herramienta de socialización del colectivo senior, y su labor puede ser decisiva en la erradicación de los edadismos o estereotipos negativos hacia la vejez; tal como subrayan entidades como la Sociedad Española de Geriaría y Gerontología (SEGG); la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), el Col-legi de Periodistes de Catalunya y el Colexio Oficial de Xornalistas de Galicia.

En este sentido, el presidente de la SEGG,José Antonio López Trigo, recordaba en el último congreso de la entidad que la discriminación por edad o edadismo es uno de los estereotipos más difíciles de identificar y erradicar debido a su aceptación social y a la falta de herramientas apropiadas para su detección y medición. Un fenómeno grave, advierte, pues este tipo de tópicos despectivos hacia las personas mayores ofrece una imagen social y cultural muy distorsionada de ellas. En una imagen que deriva en prejuicios, en la eliminación de sus más básicos derechos, en la justificación de malas prácticas, en el maltrato en su atención y, finalmente, en una discriminación real por la edad o edadismo.

La vicepresidenta de Mayores Unión Democrática de Pensionistas (UDP), Paca Tricio, rechazaba también el uso partidista y, a fin de cuentas dañino, que tomaba esta actitud al ser adoptada también por algunos políticos a quienes se les supone un papel determinante a la hora de generar respeto y una imagen de las personas mayores que se corresponda con la realidad.

En algunos casos, los medios de comunicación han venido difundiendo una imagen estereotipada, en negativo, de las personas mayores, otorgándoles un carácter homogéneo, aunque, en realidad, se trate de un grupo social tan heterogéneo y diverso como cualquier otro. También mostrando la vejez como etapa de pasividad, enfermedad, declive, deterioro y ausente de autonomía personal.

En un estudio de la UDP de 2011 sobre la imagen de las personas mayores en prensa tradicional y digital, se establece como los periódicos que siguen utilizando una imagen estereotipada negativa al hablar de mayores se caracterizan por mostrar una imagen del colectivo de mayores distorsionada, debido a los intereses comerciales, publicitarios, políticos o ideológicos de su línea editorial, en la que las personas mayores no tienen cabida, voz, ni identidad propia. Las personas mayores aparecen solo como un colectivo desfavorecido, triste y débil, sin implicación humana o social de ningún tipo hacia ellas. En este tipo de contexto, las personas mayores son protagonistas de sucesos negativos, morbosos, escandalosos o espectaculares; son enfermos muy deteriorados que consumen demasiados recursos económicos, sanitarios y sociales.

Como explica el ‘Libro Blanco del Envejecimiento Activo’ del Imserso en su capítulo de ‘Imagen de las Personas Mayores y Medios de Comunicación’, todo esto puede ser parte de la realidad, pero existen otras muchas realidades que no se tienen en cuenta, ni se tratan con la misma intensidad ni rigor.

Así, hay muchos tipos de personas mayores que desarrollan infinidad de actividades a diario y en todos los ámbitos. Una heterogeneidad y pluralidad que “no existe para los medios”, quienes, “reflejan a este colectivo senior como si no se implicara en los intereses cotidianos del resto de la sociedad”.

Tampoco se muestra en los medios, el alto grado de satisfacción de las personas mayores con su situación, su gran nivel de ocupación y su solidaridad. De hecho, la capacidad para ser útiles y desarrollar alguna actividad alcanza al 90% de la población senior, según estimaciones del profesor Díez Nicolás, que se plasman en datos como que el 13% de los voluntarios con que cuentan las ONG son personas de edad y que la práctica totalidad de las universidades les han abierto sus puertas.

En su ‘Guía de Estilo para profesionales de la comunicación’, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social concluye que, a pesar de la cercanía física, personal y social que representa el colectivo senior, “su realidad, sigue siendo una de las más desconocidas, lo que facilita que se perpetúe el estigma, los prejuicios y los falsos mitos que han acompañado tradicionalmente a estas personas”.

La mala imagen denunciada en ambos documentos se resume en prácticas determinadas y concretas. Principalmente, que la visibilidad y heterogeneidad del colectivo senior en los medios de comunicación es prácticamente nula. Los estereotipos hacia las personas mayores son el recurso más frecuente, lo que denota una imagen sesgada, negativa y errónea. Especialmente llamativo es la utilización masiva de términos como abuelo o jubilado para referirse a cualquier tipo de persona mayor. La mención de este grupo de edad solo se tiene en cuenta en el ámbito de los sucesos o el de la crónica rosa. Además, la vejez se identifica con soledad, tristeza y fragilidad. Una mala praxis que tiene su paralelismo en las fotos que publican los medios impresos y digitales en los que, tradicionalmente y para representar a una persona mayor, se solían mostrar retratos que inspiran lástima.

Publicado en EM. Leer completo en este enlace

No hay comentarios

Agregar comentario