Yayos 3.0 contra el analfabetismo digital en la cárcel

Este proyecto, desarrollado desde hace diez años ha acercado las nuevas tecnologías a 605 personas privadas de libertad procedentes del Centro Penitenciario de Picassent (Valencia), gracias a la participación de 43 voluntarios mayores de la asociación AVIM-CV, quienes han prestado su tiempo y sus conocimientos a los reclusos con el objetivo de mejorar su reinserción sociolaboral.

Palmira Calvo es una de las voluntarias. Tiene 87 años y es profesora de piano: "llevo ocho años en este programa, es muy gratificante porque nosotros les enseñamos aspectos básicos que les ayuden cuando salgan, pero ellos también nos ayudan mucho porque hacen que nos sintamos útiles y activos preparando las clases y resolviendo sus dudas", explica.

Vicente, de 50 años, quien saldrá de la misma prisión en febrero tras una década, espera que "lo aprendido aquí me sirva para encontrar un trabajo, tengo mi familia, tengo mis hijas y quiero darles lo mejor"

Isabel Juan, quien con 42 años lleva cuatro interna, también destaca que "mola venir porque los voluntarios son un ejemplo porque nos demuestran que no porque sean mayores ya se ha acabado y tienen que quedarse en casa, todo lo contrario".

Uno de sus profesores voluntarios, Gabriel Mayor, de 75 años, pone de relieve "el trato exquisito y las atenciones que tienen todos los internos con nosotros, por ejemplo siempre nos invitan a café; nosotros la última clase del curso les hacemos una merienda".

Además, los mayores también enseñan a los reclusos a redactar un currículum o una carta de motivación para un trabajo, al mismo tiempo que les ayudan a preparar entrevistas y trabajan con ellos la importancia de valores universales como el esfuerzo, el trabajo en equipo o el respeto, entre otros.

Se trata de un proyecto que contribuye a reducir el analfabetismo digital de la población penitenciaria, a la vez que fomenta la participación social de las personas mayores, grandes transmisores de valores, experiencias y conocimientos.

En el conjunto de España, y a lo largo de estos diez años, 1.166 personas mayores voluntarias han impartido clases de nuevas tecnologías a 10.375 personas privadas de libertad en 9 centros penitenciarios: Teixeiro (A Coruña), Asturias, Badajoz, Sevilla 1, Picassent (Valencia), Mallorca, Las Palmas, Zuera (Zaragoza) y Quatre Camins (Barcelona).

Articulo publicado 14/12/2018 en eldiario.es

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