Reflexión sobre la Muerte

Se presenta una reflexión recibida al tema del VII ENCUENTRO INTERGENERACIONAL de HARTU EMANAK a celebrar el próximo dia 26 de abril 2018 en la Facultad de Educación – Educación Social en la EHU/UPV, campus de Leioa, bajo el titulo Educación y preparación para la muerte, la pérdida y el duelo.

CASI UN RÉQUIEM

3 Respuestas

  1. Claro que el tema de la muerte es trascendental para todas las personas, pero una vez leída la reflexión de este artículo, quisiera decir que "no nacemos para morir" como dice al autor, sino para vivir, si bien tenemos una vida finita. Y eso, por ser inevitabke, nos debe llevar a considerar la muerte como parte de la vida. Y si, como también dice el autor, la diferencia en la forma de aceptar el hecho de la muerte, esta en la Fe, debemos tener en cuenta que eso, la Fe, es un don divino. Una Fe que no sólo debe servir psra configurar la forma de morir, sino para algo más importante, como es la firma de vivir. Y es que sería falso esperar a morir como creyente, habiendo vivido como no creyente.
    • Lo más importante del artículo es que invita a la reflexión. ¿Nacemos para morir, o nacemos para vivir? Queda claro que el ser humano es, a veces, dependiente de un sentido que justifique su existencia. Quizás el "para" se podría sustituir por un "porque", y de esa forma cambie el escenario. Vivimos porque nacemos, y morimos porque vivimos. Es el típico ejemplo causa/efecto, de ahí que pocos estén en disposición de aceptar un "para", por el que me inclino. Y en este "para" caben muchísimas cosas, si entre ellas está el de ser buena persona para los demás, es posible que los demás lo sean con uno. La muerte nos invita a pensar en la vida. Si no nacemos para morir, ¿para qué nacemos? Vivir es comprometerse, y se le encuentra un sentido a la vida cuando tenemos esperanza. En definitiva, en el fondo de mi artículo, que no es más que uno de otros muchos que se puedan dar, equivocado o no, pienso que "nacemos para morir porque morimos para nacer". Entre ambos nacimientos está la vida. Una vida que la compartimos con el prójimo, pues no estamos solos en el mundo, y todo depende de tu comportamiento con el prójimo, y de ahí que la muerte se sienta menos tenebrosa cuando uno tiene la conciencia tranquila. Morir es el acto más generoso que se pueda dar.
  2. Hay dos grandes días en la vida de una persona, el día que nace y el día que descubre para qué. William Barclay (teólogo 1907-1978)

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