‘Mayorescencia’: las personas mayores son más ‘jóvenes’ que nunca

Los jubilados actuales son mayores que los «adultos» pero más jóvenes que los «viejos». Activos, cultos, solidarios: ¿Cómo puede aprovechar la sociedad a esta nueva generación de mayores con tanta conciencia social como ganas de divertirse?

Hasta finales de los años 50 no había jóvenes en Europa. Los niños, mientras estudiaban, eran niños. En el momento que dejaban la escuela y empezaban a trabajar se convertían en adultos; adultos jóvenes, pero adultos. No existían los adolescentes y jóvenes como tal. Ese grupo de edad entre la infancia y la madurez surgió alrededor de 1957, según el historiador Tony Judt.

Hasta entonces, cuando un niño dejaba el colegio y conseguía un trabajo, el sueldo era para la familia. Ese salario iba al hogar de sus padres mientras vivía con ellos. Pero a finales de la década de los 50, la economía europea había remontado por fin después del colapso de la Segunda Guerra Mundial. En muchos casos, la renta del cabeza de familia daba ya para mantenerlos a todos y el joven podía emplear su dinero en comprarse ropa, un tocadiscos y unos vinilos.

Tener dinero, poder comprar, los convirtió en un nuevo grupo definido por su edad: no eran niños que dependían económicamente de sus padres, pero tampoco eran adultos que debían destinar su salario a la familia.

En España ocurrió con los nacidos en las décadas de 1940 y 1950. Ellos fueron los primeros en llevar una melena distinta al peinado clásico de sus padres. Ellas fueron las primeras en ponerse pantalones y minifalda en vez de vestir como sus madres. Los primeros en tener una música propia solo para ellos: el rock, el twist, el pop.

Ahora con sesenta y tantos y setenta y tantos años, vuelven a romper la estructura de la sociedad por edades como se entendía hasta ahora. Han dejado obsoleta la idea de la «tercera edad» como ese momento de la vida en el que una persona está ya en retirada, enferma, sentada en un sillón, vestida de luto añorando tiempos mejores. La mayoría, por su salud, por su actitud ante la vida, por su forma de vestir, por lo que aportan en la sociedad, no encajan en las palabras anciano y viejo.

Han vuelto a rebelarse. De jóvenes lo hicieron contra una dictadura política y moral. De mayores lo hacen contra una vejez sentada en un sillón. Ni ellos quieren ser viejos ni la sociedad puede permitírselo. Muchos cuidan de los nietos mientras los padres trabajan; cubren gastos de sus hijos cuando el salario no les llega; dan su tiempo y su trabajo al voluntariado… Dicen que lo que más les importa son sus nietos, sus hijos y su salud.

Los nuevos seniors están cambiando el paisaje de las ciudades: ya no hay abuelas vestidas de negro y moño blanco. Ahora son mujeres arregladas, maquilladas, con cortes de pelo juveniles y reflejos dorados, cobrizos, plateados. Ya no hay abuelos con boina agarrados a un pañuelo blanco y un cayado. La generación que estrenó los vaqueros en los años 70 los sigue llevando puestos hoy a los 70 años.

Y, además, se lo pasan bien. Muy bien. Llenan los bares, los clubs de baile, las clases de pilates, y viajan mucho más que los septuagenarios de cualquier otra época en la historia de la humanidad.

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En busca de un nombre

Aún no hay una palabra que designe a este grupo de edad: los mayores de 65 años que siguen siendo parte activa de la sociedad. En 2016, Nielsen utilizó el término viejenial. Algunos fruncieron el ceño. Lo viejo es lo que ya no sirve. Pocos se identifican con este significado y a la mayoría les chirría ese eco de desprecio que arrastra hoy la palabra.

…. Este grupo y los milenials tienen la misma actitud de vida ante la tecnología, la salud y el ocio. Ambos usan los mismos ordenadores y teléfonos móviles. Todos utilizan las redes sociales, los grupos de Whatsapp y se vuelven locos con los emoticones. (…). A los jóvenes y los mayores de hoy les preocupa mucho el azúcar blanco, las grasas saturadas y el aceite de palma… Ambos vigilan que su comida sea ecológica, orgánica y saludable. Y en su tiempo de ocio les encanta viajar. Tienen muchas aficiones comunes: el turismo, el cine, los restaurantes.

Santiago Cambero, (licenciado en Derecho, en CC. Políticas y Sociología, doctor en Sociología y orofesor de la Universidad de Extremadura) acuña un término por encargo, (…) escribe en mayúsculas: MAYORESCENCIA. «Es la unión de mayores y cencia (lo que constituye la esencia de las cosas)», explica. «Y este es un periodo de cambios biológicos, culturales, sociales, sexuales…».

Piensa que no se debe emplear la palabra viejo, porque la mayoría lo siente como un desprecio, ni anciano, porque equivale a «vejez patológica». La más apropiada, según sus investigaciones, es mayor.

Los seniors, en cifras (Fuentes: Nielsen e INE)

► A principios de los 70, los mayores de 65 años apenas eran el 10% de la población. Hoy son el 19%. En 2040, podrían ser el 29%.

► En 2015, por primera vez desde que hay datos demográficos, hubo más fallecimientos que nacimientos en España.

► Y… ¡Atención!: Hoy hay más hogares en España con mascota: perro, gato… (el 40%) que con niños pequeños (el 11%).

 

Articulo de Mar Abad, publicado en YOROKOBU, el 12 diciembre 2018

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