La isla de Bimini

Juan Ponce de León aún no había cumplido 40 años cuando escuchó hablar por primera vez a los indios del Caribe acerca de una isla, llamada Bímini, en cuyas tierras brotaba un maravilloso manantial que convertía a los viejos en jóvenes. Las historias sobre una fuente con tal propiedad no eran nuevas, circulaban por Europa ya desde tiempos de Heródoto, pero para el hidalgo escucharlas en boca de los indígenas americanos supuso una confirmación de su autenticidad. A fin de cuentas, la mayoría de las leyendas sobre esa fuente la situaban en el Oriente, que era precisamente a donde creía haber llegado Cristóbal Colón. Una sola idea obsesionará a Ponce de León desde aquel momento: encontrar la Fuente de la Eterna Juventud.

De este personaje, nacido al final del siglo XV, se debiera de conocer toda su vida de forma clara y sin dudas, pero no es así. Unos dicen nació en la ciudad de Valladolid pero donde realmente nación fue en Santervás de Campos provincia de Valladolid. No hay certeza respecto del año de nacimiento. Nacido según algunos el 8 de abril de 1460 (Webster's Biographical Dictionary), otros en 1470. De ascendencia noble, pero hidalgo bastardo y pobre,

Fue paje de Fernando el Católico en la corte del padre de éste, Juan II de Aragón. Estuvo en el ejército durante diez años y combatió en la conquista del reino de Granada junto a su tío Rodrigo cuando contaba 32 años. Cuando Granada fue tomada el 2 de enero de 1492 y Juan participó en la marcha triunfal de entrada en la ciudad. Otra de las personas que acudió a esa marcha fue Cristóbal Colon. Al terminar la Reconquista, a Ponce de León, no le quedó mejor opción que embarcar en busca de fortuna rumbo a América.

Se duda de si su primer viaje a América lo hizo con Cristóbal Colón en su Segundo Viaje de 1493 o con Nicolás de Ovando en 1502. En ese viaje con Colon contribuyó a la pacificación de Jamaica, participó activamente para conquistar la isla de La Española, (actual Republica dominicana y Haiti) de donde fue gobernador, o con Nicolás de Ovando desembarcando en la actual Cockburn Town, (en las isla Turcas y Caicos, al norte de la Española) y luego se instaló en La Española, en donde obtuvo título para explorar una gran isla llamada Boriquen (años más tarde llamada isla de San Juan, actual Puerto rico), en la que fundó la ciudad que llamó Cáparra, actual ciudad de San Juan. En Caparra, situada al oeste de la actual área metropolitana de San Juan, se hallan las ruinas de lo que fue la residencia de Juan Ponce de León, y allí, según otros, fue nombrado por el gobierno español primer gobernador de la isla en 1508.

Independientemente de qué isla fuese gobernador, el caso fue que tras el fallecimiento de Cristóbal Colon en el convento de San Francisco de Valladolid, las autoridades españolas habían rechazado conceder el mismo privilegio a su hijo Diego, y a pesar de la oposición de Diego Colón, Ponce consiguió ser nombrado gobernador.

Los barcos que regresaban a Europa, se aprovisionaban de pan que se hacía con yuca, ya que se conservaban muy bien con humedad, era nutritivo y tenía muy buen sabor. Ponce en su cargo de gobernador alquilaba indios para buscar oro y los que no, trabajaban en los abundantes cultivos de yuca que existían en La Española, o, según otros, en los campos de yuca que Ponce de León estableció en la isla de San Juan (Puerto Rico). Con el cultivo de la yuca se hizo rico. Debido a esta prosperidad, Ponce construyó una villa en Higüey que llamó Salva León y mandó traer a su esposa (una nativa) e hijos. Actualmente la ciudad se llama Salvaleon de Higüey (República Dominicana).

De todas formas, siendo gobernador de una o de la otra isla, mantuvo serias diferencias con el hijo del Almirante Cristobal Colon, Diego Colón, y Diego Colón presentó una reclamación en el tribunal superior de Madrid donde ganó sus derechos y Ponce de León fue retirado del cargo en 1511.

El cacique indígena Agüeybaná, que había dado su beneplácito a Ponce, falleció y le sustituyó su sobrino Agüeybaná II el Valiente, quien opuso resistencia y los arahuacos se unieron a los caribes para luchar contra los españoles, paralizaron la producción de oro, y matando a la mitad de los españoles. Tras esto, Ponce de León organizó la defensa, logrando abatir a Agüeybaná II, provocando la huida de muchos indios. Debido a la escasez de trabajadores, al notar que la producción aurífera había llegado al máximo y al no desear servir a Diego, pidió un título al Rey Fernando para explorar las áreas al norte de Cuba.

Así que insatisfecho con su riqueza material, emprendió una expedición en 1513 para explorar una tierra inédita llamada Bímini, separada por el mar, que se extendía al norte de Puerto Rico. Juan Ponce de León había oído hablar sobre la fuente de la juventud a los nativos de Puerto Rico cuando conquistó la isla.

La expedición parte en febrero de 1513 con tres navíos y avista tierra el 27 de marzo, Domingo de Resurrección. El 2 de abril, Ponce de León desembarcó en un bote en la costa oriental de la península hoy conocida como Florida (USA), en un punto aún disputado entre cabo Cañaveral, y la playa de Ponte Vedra, cerca de Jacksonville. No podía saber que en el punto del desembarco, llamado Cabo Cañaveral, 450 años después partiría el primer hombre hacia la luna.

La llamó «Florida», según unos, debido a la vegetación en flor que vio, o según otros, porque llegó el día de Resurrección y por eso bautizó a la región con el nombre de Tierra de la Pascua Florida.

Ponce cree en un principio haber llegado a Bímini, hasta darse cuenta finalmente de que no ha descubierto una isla sino una península perteneciente a un territorio más amplio. Para entonces ya no quedará río, arroyo, manantial o pantano en todo Florida en el que no se haya bañado, sin experimentar nunca los efectos milagrosos que vaticinaba la leyenda. En febrero de 1514, la expedición regresa desilusionada a San Juan.

A pesar del fracaso, Ponce seguía convencido de que la isla de Bímini se encontraba en algún lugar del mar Caribe. Vuelve a España, y en la corte insiste acerca de esa fuente de la juventud, consiguiendo que el rey lo nombre Adelantado de Bímini y Florida. Tras unos años de pleitos, procesos y desgracias personales, Ponce vuelve a partir en busca de la mítica fuente. Según unos en 1515, según otros en 1521, parte de Sevilla, con tres naves, que se disgregan más llegar a San Juan. El “adelantado” no puede mantenerlas bajo sus órdenes: su prestigio, muy debilitado ya por las burlas de los que le acusaban de perseguir quimeras, se ha desvanecido por completo debido a un error durante una escaramuza contra los indios que causó varias bajas en su flota.

Sin embargo, parte de Puerto Rico con 200 hombres y dos carabelas, y desembarcan cerca de lo que hoy es la bahía de Tampa. Según unos toma tierra con su gente y construye un poblado, pero al cabo de un tiempo éste es atacado por los nativos. Según otros son inmediatamente atacados por los indios Calusa, con tal violencia que mueren todos los soldados menos siete, y el propio Ponce de León recibe una flecha que le provoca una herida de gravedad. Según unos fue herido por una flecha envenenada en el hombro. Otras fuentes apuntan a que realmente fue una herida de flecha en la pierna, que se le gangrenó. En estado calamitoso reemprende el regreso a La Habana, donde fallece a los pocos días, siendo enterrado en la catedral de Puerto Rico.

Cuando esto sucede tiene apenas 51 años. Puede que lo más llamativo de la historia de Ponce de León sea su edad. En la época de su primera expedición tiene aproximadamente 43 años, los cuales parecen pocos como para obsesionarse de tal manera por rejuvenecer. Cierto que el desgaste de los habitantes del siglo XVI era mayor que el de los del XXI, pero incluso entonces 43 constituían sin duda una edad aún lejos de la senectud. De hecho, desde el punto de vista de un anciano, con esos años se es todavía joven. Lo cierto es que Ponce de León consumió los últimos 8 años de su vida en busca de una leyenda. Sin embargo, a pesar de que para sus contemporáneos fue un ingenuo que arruinó su vida por creer en las historias de los indios, su nombre pasó a la Historia como el del primer occidental en descubrir y explorar Florida

Su relación con la fuente de la juventud aparece en la Memoria de las cosas y costa y indios de la Florida de Hernando de Escalante Fontaneda en 1575. Este había pasado 17 años como cautivo de los indios tras naufragar en Florida de niño. En su Memoria habla sobre las aguas curativas de un río perdido que él llama «Jordán» y sobre Ponce de León buscándolas.

También se relaciona en la Historia general de los hechos de los Castellanos en las islas y tierra firme del Mar Océano de Antonio de Herrera y Tordesillas, obra conocida como Décadas de Antonio Herrera. Herrera afirma que los caciques nativos hacían visitas regulares a la fuente. Un frágil anciano se volvía tan completamente restaurado que podía reanudar «todos los ejercicios del hombre... tomar una nueva esposa y engendrar más hijos». Herrera añade que los españoles había examinado sin éxito cada «río, arroyo, laguna o estanque» de la costa de Florida buscando la legendaria fuente.

Las historias de los nativos americanos sobre la fuente curativa estaban relacionadas con la mítica isla de Bimini, un país de riqueza y prosperidad situado en algún lugar del norte, posiblemente en la ubicación de las Bahamas. Según la leyenda, los españoles supieron de Bimini gracias a los arahuacos de La Española, Cuba y Puerto Rico. Sequene, un jefe arahuaco de Cuba, al parecer había sido incapaz de resistir la tentación de Bimini y su fuente restauradora. Reunió a un grupo de aventureros y navegó al norte, para no volver jamás. Sus antiguos súbditos más optimistas decían que Sequene y sus seguidores habían encontrado la fuente de la juventud y vivían lujosamente en Bimini. Bimini y sus aguas curativas eran temas muy difundidos en el Caribe. El cronista de origen italiano Pietro Martire d'Anghiera hablaba de ellos en una carta que escribió al papa en 1513.

¿Y si hubiese sido cierto el punto de vista de los informadores indígenas de Ponce? Soñemos: ¿y si la Fuente de la Eterna Juventud existía de verdad y se contaba entre las decenas y decenas de manantiales, ríos y pantanos en los que se bañó, sólo que él no se dio cuenta porque aún era joven?

Él nunca dijo nada de que buscara la fuente de la eterna juventud.

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