Discriminamos a los viejos

La última (investigación), que se llevó a cabo durante años desde la Universidad de Brighton, responde a la pregunta de qué necesita la gente mayor de la sociedad y, en contra del discurso político que pone el énfasis en potenciar la independencia y el envejecimiento activo, la gente mayor lo pone en la necesidad de tener relaciones personales más allá de la familia, incluida toda esa gente con la que se encuentran en su vida diaria. “Las personas mayores deben sentirse reconocidas e incluidas”.

Marian Barnes, doctora en Sociología, experta en política social dice: Hoy ser viejo es como pertenecer a otra especie. Se discrimina a los viejos, es decir, a lo que seremos nosotros en el futuro. Es una locura.

Invitada por el Collegi Oficial d’Infermeres i Infermers de Barcelona y la Fundació Víctor Grífols i Lucas, Barnes ha impartido un seminario sobre ética del cuidado.

Para leer la entrevista publicada en La Vanguardia pinchar aquí

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